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La guía verde para un hogar sustentable

El cambio climático, problemas de salud, especies en peligro de extinción, todo esto es un hecho, pero lo que también es un hecho es que la capa de ozono se está regenerando, y esto nos dice que sí sirve todo lo que hacemos para cuidar nuestro hábitat.

Podemos contribuir de manera positiva al medio ambiente a través de nuestro hogar, convirtiéndolo en sustentable. Es decir, en una casa que sepa aprovechar los recursos naturales y utilice la energía con eficiencia.


Y como no siempre tenemos la posibilidad de elegir la orientación, aislamiento, generadores de energías alternativas y tratamiento de residuos (todos ellos factores que influyen directamente en la optimización de recursos) he aquí la guía VERDE para transformar tu espacio en una casa ecológica:

Valora dos cosas. La primera, qué tan comprometido vas a estar y los miembros de la familia a convertir no solo la casa, sino también los hábitos para actuar de una manera más ecológicamente responsable. Y la segunda, valora la situación actual en la que se encuentra la casa y qué tantas adaptaciones logísticas se pueden hacer en el hogar para convertirlo en un entorno eco-friendly.


Con pequeños detalles se puede ir haciendo la diferencia, como arreglar un grifo que está perdiendo agua, conseguir corrientes naturales de aire al abrir ciertas ventanas, identificar qué tanta iluminación natural se recibe y si se está aprovechando.


Economiza luz, gas y agua. Reduce la factura del agua instalando aireadores en la boca de los grifos. Utiliza grifos termostáticos que mantienen la temperatura constante y tardan menos en calentar que los tradicionales (ahorras agua, luz y gas, tres en uno). Evita dejar grifos abiertos durante el cepillado de dientes o afeitado. Carga por completo tu lavadora y que lave con agua fría.

Disminuye las cuentas de electricidad apagando completamente los electrodomésticos (la función stand by sigue consumiendo electricidad). Descongela los alimentos con anterioridad para evitar tener que descongelarlos en el microondas. Y ahorra en el recibo de gas con acciones como cocinar tapando las ollas para atrapar el vapor, así los alimentos se cuecen en menos tiempo; no abras muchas veces el horno al momento de usarlo, cada vez que lo haces la temperatura baja.

Reutiliza siempre que te sea posible, incorporando en el hogar artículos de segunda mano o realizados con material reciclado, con esto, además de darle un toque personalizado a tu hogar, generas una reducción en el uso de la energía propia de cada material en su proceso de fabricación. Intenta también darle una segunda vida a tu ropa, si no le ves manera de renovarla para ti, dónala.

Reutiliza refractarios para evitar que te den en las típicas bolsas pequeñas los alimentos que compras en el supermercado. Divide la basura para que sea más fácil su reutilización y se convierta en menos contaminante. Lo ideal es hacerlo en 4 diferentes botes: Vidrio, papel y cartón, latas y plástico y, por último, los desechos orgánicos. Si marcas los basureros con colores o les pones algún letrero puede ser más fácil. De esta manera apoyas a los programas de reciclaje de residuos, reduces el volumen de desechos y disminuyes la contaminación y degradación ambiental.

Elige correctamente antes de hacer cada compra para tu casa: electrodomésticos y focos de bajo consumo, además puedes instalar sensores de presencia.


Pinturas ecológicas de sustancias vegetales y agua, que no incluyan derivados del petróleo ni metales pesados que emanen componentes tóxicos. Si utilizas productos de madera, que sean con certificación eco-friendly para contribuir a la conservación de los bosques. Cisterna de doble descarga, ahorran el 50% de agua. Productos de limpieza biodegradables. Y evita en la medida de lo posible comprar plástico, a veces tan fácil como usar jabón de pastilla en vez de gel de baño (dura más y su empaque es de papel).

En cuanto a la comida, si no tienes tu propio huerto, selecciona productos locales y de temporada, así no solamente se evita utilizar combustibles y empaques para su transporte, sino que también se apoya a la economía de nuestra comunidad; que sean alimentos frescos y orgánicos de preferencia y calcula bien las cantidades para evitar tirar comida.


Con estos cambios básicos se puede convertir nuestra casa en una pequeña herramienta para mejorar el ambiente y cuidar nuestra salud.




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